• La actual política energética del país elevará dichas emisiones

Ciudad de México, 19 de agosto de 2019.-  La organización ambientalista Greenpeace da a conocer los puntos críticos a nivel global de emisiones antropogénicas de dióxido de azufre (SO2). Los datos rastreados por la NASA y analizados por esta organización, revelan que  México ocupa el cuarto sitio entre los países de mayor generación (1), solo por debajo de la India, Rusia y China.

El SO2 es uno de los principales contribuyentes a la muerte y las enfermedades humanas por la contaminación del aire en todo el planeta. En su más reciente reporte Base de datos de puntos críticos de emisiones globales de SO2   (2) Greenpeace advierte que son las instalaciones de generación de energía y las refinerías los puntos de emisión más críticos lo que demuestra la necesidad de estándares de emisión más estrictos para las centrales eléctricas y la industria así como una rápida transición lejos de los combustibles fósiles.

“La quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas, así como los procesos de refinación de petróleo, son la mayor fuente de emisiones antropogénicas de SO2, lo que resulta en una mala calidad del aire y muertes prematuras en todo el mundo. México es uno de los sitios clave por su enorme contribución al problema. Sin embargo la actual política energética nacional busca ampliar el sistema nacional de refinación, que ya de por sí es responsable de una gran cantidad de emisiones de SO2. La construcción de una nueva refinería en Dos Bocas, Tabasco, así como la ampliación de las ya existentes, que además están muy cerca de centros urbanos, resultará en un incremento significativo en emisiones de SO2 y GEI”, señaló Pablo Ramírez, responsable de los temas de calidad del aire de Greenpeace México.

“Es vergonzoso que como país no reconozcamos esta crisis de salud ambiental y nuestra gran contribución. Recientemente el subsecretario de energía, Alberto Montoya, habló de la importancia de aumentar la producción de crudo y fortalecer el Sistema Nacional de Refinación para abastecer la demanda de gasolinas para el parque vehicular en México, en lugar de pensar en transitar a un modelo energético y de movilidad distinto”, abundó Ramírez

Este modelo, anclado en los combustibles fósiles, incentiva también las formas de movilidad a base de gasolinas que hoy tiene a nuestras ciudades ahogadas en tráfico y contaminación. La quema de combustibles fósiles no solo libera SO2 sino también CO2 y otros gases de efecto invernadero de larga duración a la atmósfera que pueden causar daños a escala global en nuestro clima.

La solución del problema pasa por ofrecer alternativas para que la gente pueda transportarse de manera distinta, ya que el sector transporte es el mayor consumidor de energía en nuestro país. Invirtiendo más en transporte público seguro y de bajas emisiones, así como en impulsar las energías renovables, a la par de tener estándares de emisión más estrictos. 

¿Por qué preocuparnos por el SO2?

El dióxido de azufre es un gas que contamina el aire que respiramos y que, una vez en el aire, también puede reaccionar con el agua y otras sustancias para formar compuestos nocivos, como el ácido sulfúrico (H2SO4),ácido sulfuroso (H2SO3) y las partículas de sulfato (SO42-). El impacto en la salud del SO2 se deriva tanto de la exposición directa al SO2 como de la exposición a partículas finas (PM2.5) producidas cuando el SO2 reacciona con otros contaminantes del aire para formar partículas de sulfato.

El PM2.5 es el contaminante del aire con el mayor impacto en la salud pública porque es un cóctel de todos los diferentes tipos de contaminación que van desde metales pesados ​​hasta contaminantes gaseosos secundarios como sulfatos y nitratos. Estos contaminantes son tan pequeños que pueden penetrar más profundamente en nuestros órganos y células dañando cada órgano de nuestro cuerpo, causando desde demencia y problemas de fertilidad hasta inteligencia reducida y enfermedades cardíacas y pulmonares además de irritar la nariz, la garganta y las vías respiratorias causando tos, respiración con silbido, falta de aliento o sensación de opresión alrededor del pecho.

La contaminación del aire es una “emergencia de salud pública”, según la Organización Mundial de la Salud, con más del 90% de la población mundial expuesta al aire tóxico al aire libre. Se estima que la contaminación del aire causa más de 7,000,000 de muertes prematuras en todo el mundo anualmente por lo que es urgente combatirla. Con este reporte buscamos mostrar la escala de la contaminación del aire en todas las regiones y dónde se debe implementar un cambio dramático para el bienestar humano.

Es por ello que Greenpeace México está trabajando para que se modifiquen las normas de salud ambiental, a fin de mejorar la calidad del aire a nivel nacional, al mismo tiempo impulsamos cambios en los sistemas de movilidad en 7 de las zonas metropolitanas más contaminadas del país.

Notas:

1.- En México los yacimientos petrolíferos del Golfo de México se encuentran entre los puntos conflictivos más grandes del mundo. Sus emisiones aumentaron hasta 2016 antes de caer por dos años consecutivos en 2017 y 2018. Los otros puntos conflictivos de emisiones de SO2 en el país se encuentran en la región de refinamiento Reforma, la región de plantas de energía de Petlacalco y la región de refinamiento y de generación de energía cerca de Tula, los cuales contribuyen en la contaminación del aire en áreas cercanas, incluyendo a la Ciudad de México

2.- Reporte completo en: https://www.greenpeace.org/mexico/publicacion/3080/base-de-datos-de-puntos-criticos-de-emisiones-globales-de-so2/

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